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Importancia de los lácteos en la población española para mantener las necesidades de calcio y vitamina D

Jueves, 10 de Febrero de 2011

EL CALCIO: UN MINERAL FUNDAMENTAL PARA NUESTRA SALUD

El calcio es el mineral con mayor presencia en el organismo; de hecho es el cuarto componente del cuerpo después del agua, las proteínas y las grasas. La mayor concentración de calcio (casi un 99%) se encuentra en los huesos, dientes y encías y el 1% restante se distribuye en el torrente sanguíneo. No obstante, el calcio no es únicamente importante para mantener nuestros huesos fuertes y sanos, sino que también juega un papel fundamental en otras funciones del organismo, tales como:

  • Modula la contracción muscular, ya que los músculos también necesitan calcio para realizar sus movimientos.
  • Actúa como regulador de la frecuencia cardíaca (nuestro corazón también es un músculo) y de los impulsos nerviosos y neuromusculares.
  • Participa en la coagulación de la sangre.
  • Previene enfermedades cardiovasculares, ya que disminuye los niveles de colesterol en sangre y contribuye a reducir la tensión arterial en personas con hipertensión.
  • Previene la osteoporosis (perdida de masa ósea).
  • Mantiene una correcta permeabilidad de las membranas.
  • Ayuda a mantener la piel sana (incluso se utiliza como ingrediente cosmético en cremas para el rostro).

EL CALCIO Y LA MASA ÓSEA

El hueso es un tejido vivo, en cuyo interior se encuentran depósitos de minerales tales como calcio, fósforo, sodio, magnesio y potasio. Contrariamente a lo que se cree, los minerales de los huesos no son componentes inertes ni permanecen fijos, sino que realizan un proceso de intercambio y reemplazo continuos, consistente en la destrucción de hueso antiguo y la formación de hueso nuevo. Durante este complicado proceso biológico, y siempre que la formación sea superior a la destrucción, estaremos adquiriendo masa ósea.

La cantidad de masa ósea de una persona va aumentando paulatinamente desde el nacimiento y a lo largo de la infancia, adolescencia y juventud, hasta alcanzar un máximo a los 25 años de edad aproximadamente. Después vienen unos años de estabilidad y posteriormente la masa ósea disminuye progresivamente, al ser mayor el proceso de destrucción que el de formación.

Desde los 45 a los 50 años, los hombres pierden de un 8 a un 10% de masa ósea por década, mientras que las mujeres pueden llegar hasta un 12% de pérdida por década. Esto es debido a que en los hombres la producción de testosterona (que reduce la destrucción del hueso) permanece constante a lo largo de la vida. Las mujeres, por el contrario, sufren la menopausia y el ovario cesa la producción de estrógenos. A partir de ese momento pueden sufrir una pérdida acelerada de masa ósea, que puede conllevar a padecer osteoporosis.

Por todo ello, es muy importante una correcta ingesta de calcio durante las diferentes etapas de la vida, ya que la cantidad de este mineral que vayamos acumulando en nuestros huesos reduce la probabilidad de producir problemas de descalcificación en el tiempo.

EL CALCIO Y LA PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS

La osteoporosis, que literalmente significa “hueso poroso”, es una enfermedad que se caracteriza no sólo por una disminución de la masa ósea (cantidad de hueso), sino también por un deterioro del tejido óseo que empeora su calidad. Así, los huesos se tornan más frágiles y aumenta la probabilidad de que ocurran fracturas. Esta pérdida de hueso es indolora y progresiva, por lo que se trata de una “enfermedad silenciosa”: no suele haber síntomas, hasta que se producen las primeras fracturas.

Una dieta con cantidades adecuadas de calcio, puede ayudar a disminuir la pérdida de masa ósea en todas las etapas de la vida de la mujer.

EL CALCIO Y LAS CALCIFICACIONES

Demasiado calcio puede aumentar el riesgo  de desarrollar piedras en el riñon y calcificaciones vascular. Pero poco calcio es un riesgo tambien. Por ello, lo mejor para prevenir todas estas alteraciones es consumir atraves de la dieta la cantidad de calcio apropiada para administrar las necesidades de calcio diarias, de esta manera evitariamos excesos y  tambien niveles deficitarios. Hablamos de que la ingesta es excesiva ,ciando es más de 2500 mgr de calcio al día. La mayoria de las mujeres en España tienen una ingesta por la alimentación menor de 700 mgr diarios, por lo que es difícil llegar a estas cifras.Por ejemplo tendrían que tomar más de 2 litros de leche diarios.

¿CUÁNTO CALCIO NECESITO?

En la siguiente tabla se establece la ingesta adecuada de calcio en las diferentes etapas de la vida:

Edad Hombres

(mg/día)

Mujeres

(mg/día)

0 a 6 meses

210-600

7 a 12 meses

270-600

1 a 3 años

500-800

4 a 8 años

800-1.200

9 a 18 años

1300

19 a 50 años

1000

51 años o más

1.200-1.500

Embarazo y lactancia

(menores de 18 años)

1.600
Embarazo y Lactancia

(mayores de 18 años)

1.200
Postmenopausia sin tratamiento estrogénico 1.500

FUENTES DE CALCIO

Entre las principales fuentes de calcio encontramos la leche y sus derivados, los frutos secos, las legumbres, la yema de huevo, las sardinas, el marisco y los vegetales de hoja verde oscuro (espinaca, acelga, brócoli…), entre otros.

En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de calcio presente en una porción de alimentos:

Fuentes de calcio (una ración)

Muy buenas fuentes Buenas fuentes Fuentes pobres
Alimentos Cantidad de calcio (miligramos) Alimentos Cantidad de calcio (miligramos) Alimentos Cantidad de calcio (miligramos)
Tofu (60 gramos) 304 Pan integral (2 rebanadas) 70 Spaghetti (100 gramos) 7
Queso Cheddar (loncha, 40 gramos) 288 Nueces de brasil (30gramos) 54 Arroz integral (190 gramos) 7
Leche de vaca (3 vasos) 234 Albaricoques secos (8 unidades) 46 - -
Espinacas hervidas (130 gramos ) 208 Judías verdes herv. (100 gramos) 41 - -
Higos secos (4 higos) 168 Queso fresco (45 gramos) 33 - -
Queso de soja (loncha, 40 gramos) 180 Semola. sésamo (15 gramos) 20 - -
Garbanzos hervidos (200 gramos) 92 - - - -
Habas cocidas (200 gramos ) 90 - - - -
Brécol, cocido (95 gramos ) 72 - - - -

Ejemplo: Dos vasos de leche + 50 gr. de queso semicurado + 2 yogures de 100 gr. c/u aportan aproximadamente 1.300/1.400 mg de calcio al día, la ingesta necesaria en una dieta equilibrada.

¿CÓMO PODEMOS AUMENTAR LA ABSORCIÓN DE CALCIO?

- Vitamina D: La vitamina D s esencial para la absorción de este mineral. Se puede obtener por medio de algunos alimentos – como los huevos, pescados grasos, cereales y leche enriquecida con vitamina D- y por la exposición de la piel a la luz del sol. Generalmente sólo 15 minutos de exposición a la luz solar son necesarios para mantener un nivel adecuado de vitamina D. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta absorción puede verse condicionada por la hora, la temporada, la cantidad de piel expuesta y el uso de un protector solar.

Los adultos de 19 a 50 años deben consumir 5 microgramos o 5 millonésimas de gramo  (300 Unidades Internacionales –una medida de peso reconocida internacionalmente- UI) de vitamina D diariamente. Las personas entre 51 y 70, 10 microgramos (600 UI) cada día y los que tengan más de 70 años, 15 microgramos (800 UI). No se recomienda consumir más de 30 microgramos (2.000 UI) de vitamina D diariamente, porque puede dañar al hígado y disminuir aún más la masa ósea.

- Bajo consumo de calcio por toma: la cantidad de calcio absorbido por el organismo es menor cuando lo tomamos de una sola vez en grandes cantidades. Así, es preferible tomarlo en dosis menores durante el día para favorecer la absorción. No se recomienda tomar más de 500 mg de calcio de una sola vez.

- Evitar factores que disminuyen la absorción: la absorción del calcio puede verse dificultada ante el consumo de café y alcohol, las bebidas con gas, la falta de ejercicio y el estrés.

ALIMENTOS FUNCIONALES

De acuerdo con la Asociación Estadounidense de Dietética, la mejor manera de obtener el calcio que se necesita es a través de los alimentos. Sin embargo, la mayoría de personas no consumen la cantidad diaria recomendada de calcio a través de los mismos.

Ante este inconveniente, surgen los alimentos funcionales: alimentos a los que se les agregan componentes biológicamente activos, como minerales, vitaminas, ácidos grasos, etc., para ayudarnos a una correcta asimilación y asegurarnos una cantidad adecuada de los mismos en cada ingesta.

En el caso del calcio, existen productos en el mercado, como la leche enriquecida con calcio y vitamina D, que favorece la absorción correcta y adecuada de este importante mineral. Como ejemplo, un único vaso de leche enriquecida (250 ml aproximadamente) puede aportar el 32% de la cantidad diaria recomendada de vitamina D y el 30 % de calcio.

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La osteoporosis analizada por el Dr. Santiago Palacios y Dra. Karla I. Hernández

Jueves, 1 de Julio de 2010

Hoy os presentamos en exclusiva 2 capítulos del libro “Osteoporosis” Colección “Médico en Casa” escritos por el Dr. Santiago Palacios1, Dra. Karla I. Hernández Hernández2

1: Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Madrid. España

2: Departamento de Ginecología del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Madrid. España.

Recordar que hasta el 15 de Julio el Instituto Palacios ofrece una Densitometría Ósea gratuita, prueba para detectar la osteoporosis, a mujeres mayores de 55 años. Más información aquí http://www.institutopalacios.com/osteoporosis.html

Introducción

¿Qué dicen tus huesos de ti?

¿Sabías que…los huesos del esqueleto humano están en constante cambio? Tienen un remodelamiento continuo mediante procesos de destrucción de hueso antiguo (resorción o reabsorción) y formación de hueso nuevo; también son el reservorio de calcio en el organismo. Cuando existe un desequilibrio entre estos dos procesos con predominio de destrucción ocurre la enfermedad llamada Osteoporosis.

A partir de los 35 años comienza en las mujeres la pérdida de pequeñas cantidades de hueso. De hecho, muchas enfermedades o hábitos de vida pueden incrementar esta pérdida, ocasionando osteoporosis, incluso a edades tempranas.

La disminución en la producción de las hormonas sexuales femeninas (estrógenos) durante el climaterio y la menopausia es una de las principales causas de osteoporosis, más aún cuando por alguna razón se extirpan los ovarios.

No todas las mujeres desarrollan osteoporosis después de la menopausia. A menudo tiene relación con otros factores de riesgo como:

  • Pérdida temprana de la menstruación (antes de los 45 años)
  • Tener antecedentes de esta enfermedad en algún familiar
  • No hacer ejercicio
  • Ingerir pocos alimentos ricos en calcio
  • Fumar y la ingesta excesiva de alcohol
  • No haber tenido embarazos

Existen una serie de análisis y estudios radiológicos que, aplicados a las mujeres que tienen éstos factores de riesgo, pueden detectar esta enfermedad; será el médico el encargado de solicitarlos e interpretarlos.

“Más vale prevenir que lamentar” es una frase común, pero con mucho sentido en este tema de la osteoporosis. Las fracturas óseas, en ocasiones, pueden ser tan graves y sus consecuencias tan agresivas, que incluso son causa de pérdida de independencia y, por lo tanto, de una disminución en la calidad de vida. Por otro lado,  podrías perder tus ingresos por no poder trabajar o ser incapacitado laboralmente de manera permanente.

Además de éstas consecuencias desastrosas, vale la pena conocer que el tratamiento de una fractura por osteoporosis cuesta entre 4.000 € y 5.000 € / paciente, lo que significa al año entre 250 y 300 millones de € para la sanidad pública de España. Si se incluyen costes indirectos (cuidados, estancias en residencias, etc.) esta cifra puede ascender al doble.

Por tanto, lo mejor es contar con los requerimientos necesarios para alcanzar un buen pico de masa ósea al llegar a la época de la madurez esquelética. Por ello, se recomienda que durante la niñez y la adolescencia se consuman cantidades adecuadas de calcio con los alimentos. Además, también es de gran ayuda mantener hábitos de ejercicio físico y suprimir en la medida de lo posible el tabaco y el alcohol.

En este libro encontrarás explicación amplia y fácil para comprender el funcionamiento del hueso, la forma en que puede desarrollarse la osteoporosis y los medios disponibles para prevenirla, los casos en los que hay que tratarla, así como las consecuencias, que pueden llegar a ser devastadoras.

CAPÍTULO I: DEFINICIONES

Osteoporosis ¿qué es?

La palabra osteoporosis proviene del latín osteo que significa hueso y poros que significa poroso, entonces se define como “huesos porosos”. Es una enfermedad del esqueleto que se caracteriza por una reducción de la masa ósea y el deterioro del tejido óseo, es decir, hace que los huesos se vuelvan débiles y por lo tanto, más frágiles y propensos a fracturas.

Debido a la pérdida del tejido óseo, los huesos dejan de ser capaces de soportar la carga de la actividad habitual, tanto que, en casos extremos, por estornudar o por abrazar a alguien se puede sufrir una fractura.

Hasta hace algunos años, ésta enfermedad era considerada como un proceso normal que acompañaba al envejecimiento, al igual que tener arrugas o canas; pero aún cuando la edad es un factor condicionante, de ninguna manera es un cambio normal, simplemente porque no es “natural” fracturarse una vértebra por agacharse, o caerse porque se rompió la cadera.

En España, afecta a un 35% de mujeres mayores de 50 años, porcentaje que se eleva a un 52% en las mayores de 70 años, es decir a más de 3 millones de personas. Una de cada 5 mujeres de más de 50 años tiene al menos una fractura vertebral debida a la osteoporosis, que se asocia a una disminución de la calidad de vida y aumenta el riesgo de otras fracturas.

Cada año, 3 mujeres de cada 1000 con edad superior a 50 años tienen una fractura de fémur, mientras que la incidencia de fractura de la muñeca es casi el doble. En la actualidad, el riesgo de padecer una fractura de fémur en lo que resta de vida es, para una mujer española de 50 años, entre un 12% y un 16%. La presencia de fracturas, especialmente la de fémur, produce un aumento de la mortalidad con relación a las pacientes sin fracturas. Afortunadamente, en nuestros días existen varios métodos para prevenir y tratar la osteoporosis.

Osteopenia ¿qué es?

Debemos hablar acerca de lo que se conoce como osteopenia, ya que la misma representa ni más ni menos que el paso previo ineludible para la tan temida osteoporosis, y significa sencillamente que el hueso de la persona afectada posee menor masa ósea y menor contenido de calcio que el que sus huesos necesitan mínimamente para conservar su fuerza, solidez y resistencia ante los comunes accidentes de todos los días.

PUNTOS CLAVE

  • La palabra osteoporosis significa: hueso poroso
  • El paso previo a la osteoporosis es la osteopenia
  • La porosidad de los huesos llega a ser tan importante, que un hueso puede romperse con los movimientos de la vida cotidiana
  • La disminución de masa ósea, junto con otros factores que puedan producir caídas, son las causas  de fractura en una de cada tres mujeres mayores de 50 años.
  • Las fracturas por osteoporosis disminuyen de forma importante la calidad de la vida de la persona que la padece

CAPÍTULO III: TIPOS DE OSTEOPOROSIS

Descripción

Según la causa de desequilibrio entre eliminación y formación de hueso, hablaremos de:

Osteoporosis primaria. No tiene factores causales que puedan ser modificados externamente, hasta ahora. Está asociada a defectos genéticos (los genes regulan la cantidad de hormona de crecimiento humano generada por el organismo, que desempeña un papel primordial en el desarrollo de huesos saludables), a la ausencia de hormonas sexuales femeninas (menopausia-osteoporosis postmenopáusica-) y al envejecimiento (osteoporosis senil). Este tipo de osteoporosis esta asociada a procesos funcionales normales que producen una condición de fragilidad ósea, con el consiguiente riesgo de fractura.

Osteoporosis secundaria. Existe un factor causal identificable, excluyendo la menopausia y el envejecimiento, aunque es menos frecuente que las formas primarias. Son dos las causas demostrables de la osteoporosis secundaria: enfermedades (ejemplo: endocrinas, renales, etcétera) y algunos medicamentos (ejemplo: glucocorticoides, heparina, fármacos para el tratamiento de la epilepsia, metrotexate, etcétera)

Osteoporosis idiopática. Se refiere a los casos de osteoporosis en los que no se encuentra una causa secundaria. Ocurre en mujeres premenopáusicas y hombres jóvenes.

Osteoporosis localizada. Corresponde a la disminución de la masa ósea que ocurre generalmente con relación a inmovilización prolongada, especialmente de alguna extremidad.

La osteoporosis primaria es, obviamente, la forma más frecuente de esta enfermedad, pero su diagnóstico se realiza una vez que se ha comprobado que no hay una causa específica. Es destacable que alrededor del 80% de las osteoporosis en mujeres sean primarias, a diferencia de la de los varones, en los que del 40% al 50% tienen al menos una causa secundaria.

Osteoporosis primaria Osteoporosis secundaria

Su causa obedece a situaciones naturales,  entre las que destacan la posmenopáusica, asociada a la deficiencia de estrógenos, y la senil, en relación con la deficiente ingesta y formación de vitamina D y con la escasa absorción de calcio, entre otras alteraciones propias de las edades avanzadas.

Producida como consecuencia de enfermedades, medicamentos o hábitos tóxicos, como el tabaco y el alcohol, que alteran, de manera desfavorable y a cualquier edad, el equilibrio de las células óseas


¿Cuáles son las causas de osteoporosis secundaria?

Es importante tener en cuenta los factores que pueden causar pérdida o alteración en la formación de hueso; clínicamente es muy importante tener un alto índice de sospecha para buscar y eventualmente corregir las diferentes causas de osteoporosis secundaria.

Las causas de osteoporosis secundaria son múltiples; aquí te detallamos una lista. Es importante que la leas y, si tienes alguna de estas enfermedades, que vayas a tu médico para tomar las medidas preventivas y/o correctivas que necesites:

1.- Enfermedades endocrinas

a) Hiperparatiroidismo
b) Síndrome de Cushing
c) Hipogonadismo
d) Hipertiroidismo
e) Hiperprolactinemia
f) Diabetes mellitus
g) Acromegalia

2.- Enfermedades hematopoyéticas

a) Mieloma múltiple
b) Mastocitosis sistémica
c) Leucemias y linfomas
d) Anemia de células falciformes y talasemia

3.- Enfermedades del tejido conectivo

a) Osteogénesis imperfecta
b) Síndrome de Ehlers-Danlos
c) Síndrome de Marfan

4.- Enfermedades inducidas por medicamentos

a) Glucocorticoides que se administran para enfermedades como la artritis reumatoide, artritis ósea, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades del hígado, reacciones e inflamaciones alérgicas graves, esclerosis múltiple, y después de los transplantes de órganos.
b) Heparina durante un período de tiempo prolongado
c) Anticonvulsivantes de largo plazo, en los que se emplean medicamentos tales como fenitoína y los barbitúricos.
d) Metotrexate y ciclosporina A como determinados tratamientos de cáncer.
e) Análogos de GnRH para el tratamiento contra la endometriosis
f) Antiácidos que contienen aluminio

f) Excesiva hormona de tiroides.

h) Litoterapia.

i) Ciertos diuréticos

5.- Enfermedades renales

a) Insuficiencia renal crónica
b) Acidosis tubular renal

6.- Inmovilización prolongada

7.- Enfermedades gastrointestinales y nutricionales

Cáncer de colon

Colangitis esclerosante primaria

Cirrosis biliar

Consideraciones especiales

Los hombres y la osteoporosis

Antes de la década de los 90, creíamos que sólo las mujeres padecían osteoporosis. Ahora sabemos que los hombres también deben preocuparse de la debilidad de los huesos. De hecho, uno de cada cuatro hombres de más de 50 años de edad sufrirá una fractura causada por la osteoporosis. Sin embargo, las mujeres siguen teniendo una probabilidad cuatro veces mayor de desarrollar osteoporosis debido a la pérdida de estrógeno durante la menopausia. Como hemos dicho previamente, el estrógeno evita o aminora el deterioro óseo.

El embarazo y la osteoporosis

Se cree que la osteoporosis relacionada con el embarazo es una condición poco común que, por lo general, ocurre durante el tercer trimestre de embarazo o después de dar a luz. Suele ocurrir durante el primer embarazo de una mujer, es temporal, y no sucede de nuevo. Las mujeres afectadas suelen quejarse de dolor de espalda, pierden estatura, y sufren fracturas vertebrales.

Hasta 1996, se conocían 80 casos de esta condición. Los investigadores no saben si esta situación ocurrió debido al embarazo o por otros problemas de salud de la mujer.

Se están estudiando los factores que pueden causar esta condición, tales como factores genéticos o uso de esteroides. Aunque el suministro de calcio de una mujer embarazada se ve afectado y el calcio abandona el organismo con más frecuencia, debido a que orina más frecuentemente que cuando no está embarazada, otros cambios que ocurren durante el embarazo, tales como el aumento del estrógeno y el aumento de peso, pueden mejorar la densidad ósea. Todavía hay mucho por estudiar en cuanto a cómo afecta el embarazo a la densidad ósea de una mujer.

Aunque durante el amamantamiento se puede perder densidad ósea, esta pérdida tiende a ser temporal. Varios estudios muestran que cuando las mujeres sufren deterioro óseo durante la lactancia, recuperan la densidad ósea total dentro de los seis meses posteriores a este período.

PUNTOS CLAVE

  • Existen 4 tipos de osteoporosis, que dependen de la causa de desequilibrio entre la eliminación y formación de nuevo hueso
  • Hay enfermedades que pueden causar pérdida o alteración en la formación del hueso
  • También algunos medicamentos pueden ser responsables de éste desequilibrio
  • Aunque el mayor riesgo lo tienen las mujeres, los hombres también tienen riesgo de padecer osteoporosis
  • El embarazo es un estado transitorio con una pérdida aumentada de calcio

Estrategia preventiva para la osteoporosis

Martes, 8 de Junio de 2010

Dr. Santiago Palacios

Sabemos que cerca del 40% de las mujeres de 50 años de edad sufren una o más fracturas osteoporóticas a lo largo del resto de su vida. Porcentaje comparable al 40 % que va sufrir un accidente cardiovascular, y superior a las que desarrollarán un cáncer de mama (1,2). Las fracturas causan un gran coste económico directo e indirecto y unas secuelas muy importantes (3).

Los requerimientos ideales de una enfermedad para adoptar medidas estratégicas están en la Tabla I (4). Como se puede observar, la osteoporosis cumple la mayoría de ellas por lo que es una enfermedad a la que se deberían aplicar medidas preventivas estratégicas.

Múltiples factores de riesgo han sido identificados para la osteoporosis pero debido a su insuficiente sensibilidad y baja especificidad, no son por sí mismos marcadores para una prevención y/o tratamiento (5,6).

La medición de la masa ósea por Densitometría (DEXA), es fácil, abordable y constituye un importante marcador de riesgo de fractura. De hecho, actualmente la densitometría ósea continúa siendo la prueba de diagnóstico son los criterios del WHO para la osteoporosis.

Las RAZONES para mandar una densitometría de base son:

  1. Toda mujer mayor de 65 años
  2. Toda aquella mujer de más de 45 años y con alguno estos factores de riesgo:

-       Existencia de osteoporosis con o sin fractura en un paciente de primer grado.

-       Hipoestronismo previo (Toma de antiestrógenos, periodos de amenorrea de más de 3 meses, etc…)

-       Indice de masa corporal bajo

-       Hábitos tóxicos

-       Malnutrición

-       Menopausia precoz

-       Menopausia quirurgica

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El 50% de las mujeres mayores de 60 años son osteopénicas, según la OMS

Martes, 8 de Junio de 2010

Dr. Santiago Palacios, Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Madrid. España.

Ya hemos hablado con anterioridad de la osteoporosis, una afección común en la que los huesos se tornan quebradizos y débiles, fracturándose con facilidad.

Aunque la osteopenia es mucho más frecuente que la osteoporosis, suele ser menos conocida. Osteopenia significa “menos hueso” y se caracteriza por una disminución de la masa ósea y un menor contenido de calcio en el hueso de la persona afectada -por debajo de los límites normales que corresponderían a su edad, sexo y raza- por lo que constituye el paso previo a la osteoporosis. Sin embargo, no todas las personas con osteopenia tienen que derivar en osteoporosis, ya que si se diagnostica tempranamente, la osteopenia puede controlarse y, muchas veces, revertirse.

¿Por qué se produce la osteopenia?

Al ser la precursora de la osteoporosis, las causas de la osteopenia y de la osteoporosis coinciden: factores hereditarios, envejecimiento en general y la deficiencia de estrógenos en particular en las mujeres con menopausia, una alimentación deficiente con una ingesta pobre en calcio y/o vitamina D, algunas enfermedades endocrinas o la administración prolongada de algunos medicamentos, entre otras.

Existen, además, ciertos factores que pueden incrementar el riesgo de padecer osteopenia y que tienen que ver con el estilo de vida: fumar, ingerir alcohol en exceso, el sedentarismo o estar excesivamente delgada.

¿A quiénes afecta la osteopenia?

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 50% de las mujeres mayores de 60 años son osteopénicas. A diferencia de la osteoporosis, que suele presentarse en la vejez patológica, la osteopenia puede aparecer en mujeres jóvenes, afectando al 15% de las féminas de entre 30 y 40 años.

El principal inconveniente radica en que durante las primeras etapas tanto de la osteopenia como de la osteoporosis no se producen síntomas obvios y el tejido óseo se va deteriorando hasta que ocurren las primeras fracturas, especialmente en cadera, muñeca o columna vertebral.

¿Cómo se diagnostica?

La osteopenia y osteoporosis se detectan mediante la densitometría ósea, una prueba indolora que mide la densidad de tus huesos y permite hacer un diagnóstico temprano de estas patologías. Los profesionales solemos recomendar esta prueba a las mujeres a partir de los 40 años, e incluso antes de esta edad en mujeres con mayores factores de riesgo.

Una vez tenemos los resultados de la densitometría, se considera osteopenia cuando la densidad del hueso tiene valores entre -1 y -2,5 puntos, mientras que si la diferencia es mayor a -2,5 puntos, se considera osteoporosis.

Tratamiento de la osteopenia

Existen varios medicamentos antirresortivos que se emplean para tratar la osteoporosis; sin embargo, como el riesgo de fracturas en casos de osteopenia es relativamente bajo, no se aconseja un tratamiento sistemático con fármacos. Así, el tratamiento de la osteopenia  se enfoca desde el punto de vista de la prevención y la adopción de medidas generales que impidan su derivación en osteoporosis:

  • Asegúrate de incluir en tu dieta diaria comidas ricas en calcio o enriquecidas con calcio. La principal fuente de calcio son los lácteos; las espinacas, los frutos secos, la soja, los garbanzos, las habas, el brécol y las sardinas y anchoas son ejemplos de otros tipos de alimentos que también son buenas fuentes de calcio.
  • Hace algún tiempo, las cantidades de calcio diarias recomendadas eran la mitad de las indicadas hoy en día. Actualmente, la FDA (entidad pública responsable de los asuntos relativos a alimentos y medicamentos en Estados Unidos) aconseja ingerir 1.000 miligramos para personas entre 31 y 50 años. Los individuos de más de 50 años deben tomar 1.200 miligramos. Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia necesitan 1.000 miligramos -si tienen entre 19 y 50 años- y 1.300 miligramos si tienen 18 años o menos. Para los que ya tengan osteopenia y las mujeres que sean postmenopáusicas y no estén tomando estrógenos, la cantidad sería de 1.500 miligramos.
  • La vitamina D es también un nutriente importante para prevenir la osteopenia, ya que ayuda a absorber el calcio aportado a través de la alimentación: tomar el sol durante 20 minutos al día en los horarios permitidos e ingerir alimentos ricos en esta vitamina, tales como pescados grasos y huevos, son buenas prácticas para asegurar un aporte adecuado. La cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 800 UI (también el doble que las indicadas antiguamente).
  • Aunque la mejor manera de obtener el calcio que se necesita es a través de los alimentos, se recomiendan suplementos de calcio con vitamina D para quienes no consumen estos alimentos en su dieta regular o no alcanzan las cantidades recomendadas. Existen distintas modalidades: calcio solo o asociado con otras vitaminas, así como en otras formulaciones, como fluoruro de calcio, fosfato de calcio y carbonato de calcio, entre otros.
  • El ejercicio físico es el principal estímulo para la formación de hueso, mientras que el sedentarismo excesivo hace perderlo. Si eres poco aficionada a los deportes o no puedes practicarlos, puedes realizar una actividad tan sencilla como caminar, que no sólo mejora el calcio en los huesos, sino que ayuda a activar la circulación general.
  • Mantén un peso saludable: un peso inferior al normal aumenta el riesgo de pérdida ósea y de fracturas.
  • No fumes y limita el consumo de alcohol, ya que ambos pueden disminuir la masa ósea. La cafeína también disminuye la absorción del calcio, así como las bebidas carbonatadas.
  • Minimiza los peligros en tu hogar que puedan aumentar el riesgo de caídas y fracturas.