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Lo que toda mujer debe saber sobre el uso de la terapia hormonal en la menopausia

Sábado, 9 de Febrero de 2013
QUE DEBEN SABER TODAS LAS MUJERES SOBRE LA TERAPIA HORMONAL EN LA
MENOPAUSIA.


Dr. Santiago Palacios

Director del Centro Médico Intituto Palacios.

1. Las hormonas no son buenas ni malas, son como los demás fármacos. Bien administradas, a la persona indicada y a la dosis correcta, pueden ser  necesarias. Hay personas que no las necesitan y a las que, por supuesto, no se les debe indicar.

2 ¿Por qué  tienen tan mala fama?. En el año 2002, finalizó un estudio en EEUU ( Estudio WHI), donde se demostró fundamentalmente que el balance beneficio –riesgo, era perjudicial. Este hecho motivó una alarma social y la disminución brusca de las prescripciones

3. ¿Estaba justificado este estudio?. Posteriormente se han hecho muchos análisis en detalle de este estudio y se ha llegado a las siguientes conclusiones.

- Era un estudio en mujeres con una edad media elevada , de 63 años, lo lógico sería indicarlas para mujeres más jóvenes.

- La mayoría no tenían sofocos, mientras que lo lógico es indicar la terapia hormonal para síntomas climatéricos

- En la combinación de hormonas que se utilizó en el estudio ( estrógenos-gestagenos), el gestageno era el acetato de medroxiprogesterona, que hoy sabemos que metabólicamente es peor que los que actualmente utilizamos.

4. Entonces, ¿a que conclusiones se han llegado?. Tras analizar este estudio , se ha visto que la administración de la terapia hormonal , si comienza en mujeres menores de 60 años, tiene más beneficios cardiovasculares que riesgos. Mientras que si comienza en mujeres de más de 60 años ,tiene mas riesgos cardiovasculares que beneficios.

5 Otra conclusión es que la dosis de estrógenos ha disminuido, hasta cifras inferiores al 50% de lo que se aplicaba antes. Los médicos aplicamos ahora dosis bajas y ultrabajas. Además, como se ha dicho anteriormente, damos otros gestagenos, con un mejor perfi l metabolico.

6. Pero, ¿Qué riesgos pueden existir?, los riesgos encontrados en el estudio WHI han sido:

-En mujeres de 50 a 59 años: en 1000 mujeres tomando hormonas durante 5 años (con estrógenos), habrá tan solo 1 caso más  de tromboembolismo venoso con respecto las que no toman nada, y  5 casos más de tromboembolismo venoso  con estrógenos/gestagenos.

-En mujeres de 50 a 79 años: en 1000 mujeres  tomando hormonas durante 5 años , habrá 4 casos menos con estrógenos solos y 4 casos más  usando estrógenos/gestagenos, con respecto las que no toman hormonas. Como se ve, los estrógenos solos no incrementan el riesgo de cáncer de mama.

7.     Y ¿ beneficios?, esta demostrado que la terapia hormonal mejora los sofocos, trastornos del sueño y del humor, mejorando la calidad de vida, aumenta la masa osea, disminuyendo el riesgo de fracturas y ha demostrado una prevención sobre el riesgo de cáncer de colon.

8.  La indicación actual: Todas las agencias del medicamento, aconsejan tomar la terapia hormonal a toda mujer con síntomas menopausicos que deterioran su  calidad de vida, sean  sofocos, sudores o  atrofia vaginal, también se puede dar como una segunda opción en mujeres con riesgo de fractura por osteoporosis.

9. Puntos a tener en cuenta. Cuando hablamos de la terapia hormonal, nos referimos a mujeres con menopausia natural, no a mujeres con menopausia precoz. En otras palabras, la terapia hormonal está indicada para mujeres con menopausia por debajo de los 45 años de edad, ya que en ellas el balance beneficio-riesgo siempre es positivo. Mujeres sin útero deben recibir estrógenos solos, que han demostrado no aumentar el riesgo de cáncer de mama y además tener un mínimo riesgo de tromboembolismo , con todas las ventajas.

10. Que esperamos. Gracias a la reducción de las dosis de estrógenos y el cambio a gestagenos metabolicamente más favorables, esperamos reducir los efectos secundarios encontrados en el estudio WHI y de esta manera mantener los beneficios con menores riesgos

MENOPAUSIA EN EL 2011. QUÉ DICEN LOS EXPERTOS

Miércoles, 26 de Octubre de 2011

Dr. Santiago Palacios. Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Madrid.

La menopausia es una condición natural que marca el fin del periodo fértil de una mujer. Alrededor de los 50 años, la cantidad de hormonas sexuales que producen los ovarios comienza a descender, dando pie a la etapa llamada climaterio, que se caracteriza por la alteración de los ciclos menstruales como consecuencia de la bajada hormonal. En determinado momento, la menstruación desaparece y llega la menopausia. Se considera que una mujer ha llegado a la menopausia cuando no ha tenido menstruación por un periodo de 12 meses consecutivos.

A esta disminución hormonal se suma un agravante que no debe ser ignorado: el cuerpo de la mujer está acostumbrado a la presencia de estas hormonas, con las que ha vivido unos cuarenta años, de manera que su desaparición del torrente sanguíneo produce un auténtico síndrome de privación (o “mono”) similar al que puede sufrir un fumador que deja de fumar, si bien en algunas mujeres es más intenso que en otras. Además, es importante hacer notar que estas hormonas no sólo regulan su ciclo menstrual, sino que interactúan con todo el organismo femenino. Es por esta razón que la bajada hormonal repercute en distintas áreas.

Aunque la menopausia implique un proceso orgánico que no se puede ignorar, se trata de una condición fisiológica absolutamente normal en la vida de una mujer y, por ello, no debe enfocarse como un proceso tremendo que altera la rutina y tranquilidad de la mujer y su familia. Adoptando y manteniendo unos hábitos de vida saludables podrás tener una madurez sana y llena de vitalidad. ¡Sé una protagonista activa del cuidado de tu salud!

La menopausia en cifras

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2030 más de un billón de mujeres en todo el mundo tendrán más de 50 años. En España hay más de 22 millones de mujeres y, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida de las mujeres en nuestro país se sitúa en 82,9 años y se calcula que alcanzará 85,1 años en el año 2020. De ellas, más de 8 millones tienen 50 años o más (edad media de la menopausia). Además, se estima que más del 85% de las mujeres españolas sufre algún deterioro en su calidad de vida después de la menopausia, siendo este deterioro importante en un 20% de las mujeres, o lo que es lo mismo, en 1,5 millones de mujeres.

Ante estas cifras, los expertos queremos transmitir a la población, especialmente a las mujeres, que los trastornos de la menopausia se pueden prevenir y tratar, y para ello es de suma importancia que la mujer esté bien informada. El día 18 de octubre es el Día Mundial de la Menopausia, impulsado por la Sociedad Internacional de Menopausia (IMS) y la Organización Mundial de la Salud.  El lema este año, va dirigido a los sofocos. El principal reto de este Día Mundial es sensibilizar a la población general, especialmente a la mujer, sobre los problemas asociados a la menopausia, en esta ocasión los sofocos y sus consecuencias, asi como la posibilidad de tratarlos. Los consejos para pasar esta etapa son

  1. Menopausia, una etapa más de la vida

En España, la mujer tiene una esperanza de vida que le permite vivir más de 25-30 años tras la menopausia. Se trata de una etapa más de la vida y, como tal, debe ser plena desde el punto de vista social, laboral y personal. La mejor forma de conseguirlo es, además de adoptando hábitos de vida saludables, sintiéndote útil y teniendo una vida activa.

  1. Información y formación

Debes participar de forma activa en el manejo de tu salud, también tras la menopausia. Para ello, procura conseguir amplia información sobre los trastornos asociados a esta etapa de la vida, tratamientos disponibles, etc. y elegir de forma individualizada, con el asesoramiento de tu ginecólogo, las opciones terapéuticas más útiles, en caso de que sean necesarias.

Asimismo, es fundamental que recibas la formación adecuada en cuanto a los hábitos de vida saludables que debes adoptar.

  1. Detección y tratamiento precoces

Para favorecer el control de todo el proceso de envejecimiento y la madurez saludable, es necesaria la detección y tratamiento precoces de aquellos trastornos más frecuentes asociados a la menopausia: enfermedad cardiovascular, cáncer de mama y osteoporosis. Para ello, debes acudir a tu ginecólogo para que realice tu historia clínica, además de exploraciones ginecológicas y pruebas diagnósticas en caso de sospecha.

Además, para paliar los síntomas climatéricos de las mujeres afectadas, como los sofocos, y mejorar su calidad de vida, el especialista valorará en cada caso la indicación de terapia hormonal.

  1. Peligro: osteoporosis

Se estima que en España 2 millones de mujeres padecen osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por el debilitamiento progresivo de los huesos. La menopausia es uno de los principales factores de riesgo de la osteoporosis, ya que la pérdida ósea se acelera por la disminución de los niveles de estrógeno asociados con esta etapa.

Si no se detecta y trata adecuadamente, se eleva de forma importante el peligro de que los huesos se fracturen. De hecho, una de cada dos mujeres mayores de 50 años puede sufrir una fractura ósea y una de cada tres con más de 80 sufrirá una fractura de cadera debido a la enfermedad.

  1. Diagnóstico precoz: densitometría ósea

El diagnóstico de la osteoporosis se lleva a cabo mediante la realización de una densitometría ósea, prueba sencilla y no dolorosa, que dura unos 7 minutos y que aporta la configuración de la masa ósea de la paciente. A este respecto, si eres mayor de 65 años, o menor de esta edad pero con algún factor de riesgo, deberían realizarte una densitometría ósea.

  1. Factores de riesgo

Además de los factores de riesgo sobre los que no se puede intervenir, como la edad, los antecedentes familiares, ser mujer y el tipo de raza (la raza blanca es la que mayor índice de riesgo tiene, seguida de la amarilla y la negra), existen otros que sí son evitables, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, el bajo peso o la toma deficitaria de calcio y vitamina D. Además, el consumo habitual de determinados medicamentos, como corticoides u hormonas tiroideas, aumenta la pérdida de hueso en aquellas personas que los toman.

  1. La alimentación: fundamental

Adoptar una alimentación sana, variada y equilibrada es fundamental para evitar y/ o retrasar la aparición de osteoporosis. En esta alimentación, el calcio y la vitamina D son especialmente importantes para la salud ósea. Debes, por tanto, consumir abundante leche y productos lácteos y evitar la ingesta excesiva de café y colas.

  1. Ejercicio físico

Además de la osteoporosis, realizar ejercicio físico de forma continuada es beneficioso para retrasar o evitar otras enfermedades, así como para el bienestar general. En el caso de este trastorno óseo, se debe realizar ejercicio físico aeróbico de forma moderada y continuada, por ejemplo, pasear durante una hora diariamente.

  1. Prevención de las caídas

Además de las medidas de prevención y la detección y tratamiento precoces, es fundamental prevenir las caídas que pueden originar una fractura ósea. En este sentido, el riesgo de caídas aumenta con la edad y la mayoría de ellas se producen en los hogares. Por ello, es fundamental que se disminuya el riesgo de las mismas evitando las escaleras peligrosas, una mala iluminación, las alfombras deslizantes, los obstáculos, etc.

  1. Tratamiento

En la actualidad, existe una gran variedad de terapias farmacológicas para tratar la osteoporosis y reducir al mínimo el riesgo de fractura, deteniendo la pérdida de masa ósea y, en la medida de lo posible, regenerando el hueso. El ginecólogo, de acuerdo con la opinión de cada mujer, debe seleccionar e individualizar el mejor tratamiento.

Test: La artrosis postmenopáusica en la red

Jueves, 23 de Junio de 2011

En el grupo de trabajo sobre la artrosis de la AEEM (Asociación Española para el estudio de la Menopausia), estamos desarrollando una campaña llamada: “LA ARTROSIS EN LA RED, CON RED” .

En el siguiente enlace podréis encontrar un sencillo test al que se puede contestar con un simple clic, y también consejos sobre la artrosis. El test será recibido por los médicos especialistas de la AEEM.

Test: La artrosis postmenopáusica en la red: http://tinyurl.com/encuesta-artrosis

Si tenéis pacientes, amigas o conocidas que sufran esta enfermedad invítales a completar y enviar el test, la intención de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia es ayudar a mejorar la calidad de vida de la mujer después de la menopausia.

Seguimos trabajando, os tendremos informados.

Más hormonas para la menopausia

Jueves, 19 de Mayo de 2011

Dr. Santiago Palacios

Compruebo que por fin un medio de comunicación de gran tirada- en este caso El País del día 13 de mayo de 2011-  ha informado detalladamente sobre los resultados de las investigaciones realizadas en los últimos 10 años acerca del uso, seguridad y eficacia de tratamiento hormonal en la menopausia.

Queremos destacar tres puntos de interés:

1.- La terapia hormonal sustitutiva es el mejor tratamiento en mujeres menopáusicas con síntomas -sofocos, sudores, atrofia vaginal- que alteran su calidad de vida.

2.- El uso de este tratamiento en mujeres de menos de 60 años tiene más beneficios que riesgos.

3.- Aquellas mujeres que solo usan estrógenos porque no tienen útero (por menopausia quirúrgica), tienen que saber que este tratamiento es seguro para la mama.

En definitiva, el tratamiento hormonal sustitutivo es el más adecuado y seguro cuando hay síntomas que afectan a su calidad de vida y se tiene menos de 60 años. Si se comienza a esta edad, el tratamiento se suele utilizar entre 2 y 5 años, aunque  se puede prolongar todo el tiempo necesario, mientras que persista la indicación.

Reflexiones sobre la menopausia y las hormonas

Martes, 17 de Mayo de 2011
Dra. Cármen Menéndez
Directora Médica del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer

La menopausia significa el final del periodo fértil en la vida de la mujer, nada más. Esta etapa de la vida de la mujer es algo compleja, las hormonas son grandes protectoras de la mujer durante la vida reproductiva,  su descenso (perfil hormonal característico de la menopausia) puede repercutir desfavorablemente en la calidad de vida de la mujer.

Desde la biología de la edad media, la menopausia se sitúa entorno a los 50 años de edad pero la consideramos normal entre los 45-55 años. Si se pudiese elegir, de forma utópica, yo elegiría  no tenerla, las hormonas son las grandes aliadas de la mujer. Somos el único mamífero hembra que la tenemos.

Los síntomas más típicos de esta etapa  (sofocos, sudoraciones nocturnas….) pueden ser muy molestos en un porcentaje nada despreciable de mujeres (hasta un 25% de ellas)

Estos síntomas lógicamente pueden alteran el descanso nocturno y derivan en problemas de insomnio. Existen otras quejas frecuentes como son los cambios de humor, estados depresivos, cefaleas y molestias articulares.

La afectación sobre la vida diaria de la mujer que los sufre  dependerá de su intensidad y frecuencia, suelen estar presentes durante los primeros años para ir desapareciendo paulatinamente (entre 1 y 5 años), sin embargo en un porcentaje pequeño de mujeres su presencia se alarga durante más años.

Ser mujer es un factor de riesgo de sobrepeso y obesidad a lo largo de su vida, hecho que se hace muy patente a partir de los primeros años postmenopausicos, el cese de la actividad ovárica condiciona un cambio en el metabolismo basal, se quema menos grasa, y además la actividad de las enzimas que catalizan la disolución de la grasa, fundamentalmente en la zona abdominal, decrece. Como consecuencia de estos cambios en el metabolismo energético, la mujer tiene una tendencia muy fácil a coger peso y observa como su cuerpo va cambiando, va redondeándose. Estos cambios corporales junto a los que se producen en el perfil lipídico y en las cifras de la tensión arterial son factores que influyen en el aumento del riesgo cardiovascular observado en la etapa postmenopausica. Además, el déficit estrogénico es un factor de riesgo de atrofia genitourinaria y de osteoporosis.

Durante esta etapa la mujer tiene que ser consciente de lo que pasa y reforzar los mecanismos de defensa frente a ellos como la disciplina en la alimentación diaria  (no se trata de no comer), la realización de ejercicio físico (moderado pero regular) así como el abandono de hábitos tóxicos

El mundo de las hormonas parece que siempre será polémico, no hace falta mas que mirar como es la historia de cualquier tratamiento con hormonas dirigido a la mujer en sus diferentes etapas de la vida,  primero comenzó con los contraceptivos, más tarde con los tratamientos de la fertilidad o de las  consecuencias desfavorables de la menopausia. Sin embargo, la investigación no cesa y demuestra que este tipo de tratamientos son seguros cuándo son utilizados en acorde con la información científica disponible y sus recomendaciones

La evidencia científica avala que  la THS lógicamente es el tratamiento de elección de los síntomas vasomotores debido a que estos aparecen por la bajada de estrógenos que caracteriza a la menopausia. El empleo juicioso e individualizado de las dosis, en el tiempo adecuado (perimenopausia y primeros años postmenopausicos) y la duración tiempo de este tratamiento en mujeres sintomáticas, en realidad como cualquier otro tratamiento, ha mostrado ser seguro. No debemos de olvidar otros efectos beneficiosos que tiene la THS sobre el área genital (atrofia genital) así como sobre la masa ósea ( osteoporosis).

La necesidad de tratamiento y su seguridad dependerá de los síntomas y afectación de la calidad de vida de la mujer que acude a consulta por ello, de la historia personal de la mujer así como de su preferencia, estos tres determinantes optimizaran el mejor perfil beneficio/riesgo a la hora de indicar la terapia hormonal sustitutiva.

La terapia  hormonal (estrógenos o estrógenos/progestágenos) es el tratamiento de elección de los síntomas climatéricos, fundamentalmente cuando estos afectan a la calidad de vida. Si los síntomas son leves o moderados existen otras alternativas que pueden aliviarlos como los fitoestrógenos (importante saber que dosis son las adecuadas y que productos las garantizan)  o ciertos antidepresivos que actúan a nivel de algunos neurotransmisores hipotalámicos, sin olvidar lo comentado con anterioridad, la importancia que tiene el mantenimiento de un adecuado estilo de vida ( dieta , ejercicio…) dentro de la estrategia terapéutica  de estos síntomas.

Los antidepresivos reducen los sofocos durante la menopausia

Lunes, 28 de Marzo de 2011

Recientes estudios han demostrado que los antidepresivos reducen los sofocos en la mujer durante la menopausia, gracias a que los neurotransmisores cerebrales relacionados con la depresión, serotonina y noradrelanina, también están relacionados con los sofocos.

En diferentes investigaciones científicas (*referencia al final del artículo), se han obtenido evidencias que confirman la eficacia de los antidepresivos usuales como la venlafaxina, fluoxetina, paroxetina y otros, sobre los síntomas vasomotores del organismo (sofocos y sudores).

Incluso se han finalizado los estudios sobre un nuevo antidepresivo, la desvenlafaxina, que tambien tiene indicación para los sofocos. Este nuevo fármaco que ya está comercializado en otros países como México, ha sido presentado ante la Agencia Europea del Medicamento, y se encuentra a la espera de su aprobación.

El Dr Santiago Palacios, ginecólogo y director del Instituto Palacios de salud y medicina de la mujer de Madrid, señala que “una de cada tres mujeres en España tiene en la menopausia síntomas de sofocos y sudores que alteran su calidad de vida, pero solo se tratan el 10% de ellas. La razón, es el miedo a los tratamientos hormonales”; a lo que el doctor añade que “estos nuevos tratamientos suponen una alternativa no hormonal de tratar estos síntomas”.

Informar sobre los sofocos, evitar los desencadenantes, como alcohol y comidas picantes, vestirse por capas y hacer ejercicio, son las primeras medidas que hay que hacer, señala el espacielista; especificando que “si a pesar de estas medidas continúan los sofocos, habrá que valorar la posibilidad de los tratamientos no hormonales, como las isoflavonas de soja.”

Desde el centro médico Instituto Palacios, especializado en salud integral de la mujer, se considera que los nuevos fármacos no hormonales que se están desarrollado, como la desvenlafaxina, facilitaran la individualización del tratamiento de los sofocos en la menopausia.

Por ello, en el centro médico hemos comenzado con una campaña gratuita de atención a pacientes que sufren sofocos, para informar y aconsejar como mejorar la calidad de vida, y elaborar un diagnóstico individual que permita establecer el tratamiento más indicado para cada mujer.

Investigaciones publicadas sobre la materia:

1- “Desvenlafaxine for the tratment of vasomotor symptoms associated with menopause: a double-blind, randomized, placebo-controlled trial of efficacy and safety.”

Archer DF, Dupont CM, Constantine GD, Pickar JH, Olivier S; Study 319 Investigators.

Am J Obstet Gynecol. 2009 Mar;200(3):238.e1-238.e10. Epub 2009 Jan 24

2. “Non-hormonal tratments for vasomotor symptoms during menopause: role of desvenlafaxine.”

Lilue M, Palacios S.

Ginecol Obstet Mex. 2009 Oct;77(10):475-81. Review. Spanish.

3. “Efficacy of escitalopram for hot flashes in healthy menopausal women: a randomized controlled trial.”

Freeman EW, Guthrie KA, Caan B, Sternfeld B, Cohen LS, Joffe H, Carpenter JS, Anderson GL, Larson JC, Ensrud KE, Reed SD, Newton KM, Sherman S, Sammel MD, LaCroix AZ.

JAMA. 2011 Jan 19;305(3):267-74

Importancia de los lácteos en la población española para mantener las necesidades de calcio y vitamina D

Jueves, 10 de Febrero de 2011

EL CALCIO: UN MINERAL FUNDAMENTAL PARA NUESTRA SALUD

El calcio es el mineral con mayor presencia en el organismo; de hecho es el cuarto componente del cuerpo después del agua, las proteínas y las grasas. La mayor concentración de calcio (casi un 99%) se encuentra en los huesos, dientes y encías y el 1% restante se distribuye en el torrente sanguíneo. No obstante, el calcio no es únicamente importante para mantener nuestros huesos fuertes y sanos, sino que también juega un papel fundamental en otras funciones del organismo, tales como:

  • Modula la contracción muscular, ya que los músculos también necesitan calcio para realizar sus movimientos.
  • Actúa como regulador de la frecuencia cardíaca (nuestro corazón también es un músculo) y de los impulsos nerviosos y neuromusculares.
  • Participa en la coagulación de la sangre.
  • Previene enfermedades cardiovasculares, ya que disminuye los niveles de colesterol en sangre y contribuye a reducir la tensión arterial en personas con hipertensión.
  • Previene la osteoporosis (perdida de masa ósea).
  • Mantiene una correcta permeabilidad de las membranas.
  • Ayuda a mantener la piel sana (incluso se utiliza como ingrediente cosmético en cremas para el rostro).

EL CALCIO Y LA MASA ÓSEA

El hueso es un tejido vivo, en cuyo interior se encuentran depósitos de minerales tales como calcio, fósforo, sodio, magnesio y potasio. Contrariamente a lo que se cree, los minerales de los huesos no son componentes inertes ni permanecen fijos, sino que realizan un proceso de intercambio y reemplazo continuos, consistente en la destrucción de hueso antiguo y la formación de hueso nuevo. Durante este complicado proceso biológico, y siempre que la formación sea superior a la destrucción, estaremos adquiriendo masa ósea.

La cantidad de masa ósea de una persona va aumentando paulatinamente desde el nacimiento y a lo largo de la infancia, adolescencia y juventud, hasta alcanzar un máximo a los 25 años de edad aproximadamente. Después vienen unos años de estabilidad y posteriormente la masa ósea disminuye progresivamente, al ser mayor el proceso de destrucción que el de formación.

Desde los 45 a los 50 años, los hombres pierden de un 8 a un 10% de masa ósea por década, mientras que las mujeres pueden llegar hasta un 12% de pérdida por década. Esto es debido a que en los hombres la producción de testosterona (que reduce la destrucción del hueso) permanece constante a lo largo de la vida. Las mujeres, por el contrario, sufren la menopausia y el ovario cesa la producción de estrógenos. A partir de ese momento pueden sufrir una pérdida acelerada de masa ósea, que puede conllevar a padecer osteoporosis.

Por todo ello, es muy importante una correcta ingesta de calcio durante las diferentes etapas de la vida, ya que la cantidad de este mineral que vayamos acumulando en nuestros huesos reduce la probabilidad de producir problemas de descalcificación en el tiempo.

EL CALCIO Y LA PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS

La osteoporosis, que literalmente significa “hueso poroso”, es una enfermedad que se caracteriza no sólo por una disminución de la masa ósea (cantidad de hueso), sino también por un deterioro del tejido óseo que empeora su calidad. Así, los huesos se tornan más frágiles y aumenta la probabilidad de que ocurran fracturas. Esta pérdida de hueso es indolora y progresiva, por lo que se trata de una “enfermedad silenciosa”: no suele haber síntomas, hasta que se producen las primeras fracturas.

Una dieta con cantidades adecuadas de calcio, puede ayudar a disminuir la pérdida de masa ósea en todas las etapas de la vida de la mujer.

EL CALCIO Y LAS CALCIFICACIONES

Demasiado calcio puede aumentar el riesgo  de desarrollar piedras en el riñon y calcificaciones vascular. Pero poco calcio es un riesgo tambien. Por ello, lo mejor para prevenir todas estas alteraciones es consumir atraves de la dieta la cantidad de calcio apropiada para administrar las necesidades de calcio diarias, de esta manera evitariamos excesos y  tambien niveles deficitarios. Hablamos de que la ingesta es excesiva ,ciando es más de 2500 mgr de calcio al día. La mayoria de las mujeres en España tienen una ingesta por la alimentación menor de 700 mgr diarios, por lo que es difícil llegar a estas cifras.Por ejemplo tendrían que tomar más de 2 litros de leche diarios.

¿CUÁNTO CALCIO NECESITO?

En la siguiente tabla se establece la ingesta adecuada de calcio en las diferentes etapas de la vida:

Edad Hombres

(mg/día)

Mujeres

(mg/día)

0 a 6 meses

210-600

7 a 12 meses

270-600

1 a 3 años

500-800

4 a 8 años

800-1.200

9 a 18 años

1300

19 a 50 años

1000

51 años o más

1.200-1.500

Embarazo y lactancia

(menores de 18 años)

1.600
Embarazo y Lactancia

(mayores de 18 años)

1.200
Postmenopausia sin tratamiento estrogénico 1.500

FUENTES DE CALCIO

Entre las principales fuentes de calcio encontramos la leche y sus derivados, los frutos secos, las legumbres, la yema de huevo, las sardinas, el marisco y los vegetales de hoja verde oscuro (espinaca, acelga, brócoli…), entre otros.

En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de calcio presente en una porción de alimentos:

Fuentes de calcio (una ración)

Muy buenas fuentes Buenas fuentes Fuentes pobres
Alimentos Cantidad de calcio (miligramos) Alimentos Cantidad de calcio (miligramos) Alimentos Cantidad de calcio (miligramos)
Tofu (60 gramos) 304 Pan integral (2 rebanadas) 70 Spaghetti (100 gramos) 7
Queso Cheddar (loncha, 40 gramos) 288 Nueces de brasil (30gramos) 54 Arroz integral (190 gramos) 7
Leche de vaca (3 vasos) 234 Albaricoques secos (8 unidades) 46 - -
Espinacas hervidas (130 gramos ) 208 Judías verdes herv. (100 gramos) 41 - -
Higos secos (4 higos) 168 Queso fresco (45 gramos) 33 - -
Queso de soja (loncha, 40 gramos) 180 Semola. sésamo (15 gramos) 20 - -
Garbanzos hervidos (200 gramos) 92 - - - -
Habas cocidas (200 gramos ) 90 - - - -
Brécol, cocido (95 gramos ) 72 - - - -

Ejemplo: Dos vasos de leche + 50 gr. de queso semicurado + 2 yogures de 100 gr. c/u aportan aproximadamente 1.300/1.400 mg de calcio al día, la ingesta necesaria en una dieta equilibrada.

¿CÓMO PODEMOS AUMENTAR LA ABSORCIÓN DE CALCIO?

- Vitamina D: La vitamina D s esencial para la absorción de este mineral. Se puede obtener por medio de algunos alimentos – como los huevos, pescados grasos, cereales y leche enriquecida con vitamina D- y por la exposición de la piel a la luz del sol. Generalmente sólo 15 minutos de exposición a la luz solar son necesarios para mantener un nivel adecuado de vitamina D. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta absorción puede verse condicionada por la hora, la temporada, la cantidad de piel expuesta y el uso de un protector solar.

Los adultos de 19 a 50 años deben consumir 5 microgramos o 5 millonésimas de gramo  (300 Unidades Internacionales –una medida de peso reconocida internacionalmente- UI) de vitamina D diariamente. Las personas entre 51 y 70, 10 microgramos (600 UI) cada día y los que tengan más de 70 años, 15 microgramos (800 UI). No se recomienda consumir más de 30 microgramos (2.000 UI) de vitamina D diariamente, porque puede dañar al hígado y disminuir aún más la masa ósea.

- Bajo consumo de calcio por toma: la cantidad de calcio absorbido por el organismo es menor cuando lo tomamos de una sola vez en grandes cantidades. Así, es preferible tomarlo en dosis menores durante el día para favorecer la absorción. No se recomienda tomar más de 500 mg de calcio de una sola vez.

- Evitar factores que disminuyen la absorción: la absorción del calcio puede verse dificultada ante el consumo de café y alcohol, las bebidas con gas, la falta de ejercicio y el estrés.

ALIMENTOS FUNCIONALES

De acuerdo con la Asociación Estadounidense de Dietética, la mejor manera de obtener el calcio que se necesita es a través de los alimentos. Sin embargo, la mayoría de personas no consumen la cantidad diaria recomendada de calcio a través de los mismos.

Ante este inconveniente, surgen los alimentos funcionales: alimentos a los que se les agregan componentes biológicamente activos, como minerales, vitaminas, ácidos grasos, etc., para ayudarnos a una correcta asimilación y asegurarnos una cantidad adecuada de los mismos en cada ingesta.

En el caso del calcio, existen productos en el mercado, como la leche enriquecida con calcio y vitamina D, que favorece la absorción correcta y adecuada de este importante mineral. Como ejemplo, un único vaso de leche enriquecida (250 ml aproximadamente) puede aportar el 32% de la cantidad diaria recomendada de vitamina D y el 30 % de calcio.

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Nuevos tratamientos no hormonales han demostrado eficacia para los sofocos

Martes, 25 de Enero de 2011

Los sofocos son una sensación subjetiva de calor, que puede acompañarse de ansiedad, irritabilidad, sudoración, palpitaciones y sensación de pánico.

La duración habitual de los bochornos es de 3 a 5 minutos (desde pocos segundos a varias horas) y se asocia con modificaciones fisiológicas, como vasodilatación, mayor circulación en la piel, aumento de temperatura, sudoración y conductancia dérmica. También es habitual la sensación de frío y los escalofríos.

Existe una alteración vasomotora conjunta, de la que los sofocos son sólo una parte, atribuible a una alteración en el centro termorregulador central, ubicado en la porción anterior del hipotálamo.

Estos síntomas afectan la calidad de vida de las mujeres y son la principal causa de la demanda de terapia por parte de ellas. La terapia hormonal sustitutiva es muy eficaz, pero es cada vez menos utilizada. La fitoterapia es utilizada con una eficacia moderada.

Recientemente,  diferentes estudios de eficacia de los inhibidores selectivos de la recaptura  de serotonina y de los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina y noradrenalina, confirmaron su eficacia rápida en el tratamiento de los síntomas vasomotores. Los ensayos clínicos realizados con desvenlafaxina, una sal del metabolito mayor de la venlafaxina, han demostrado su excelente eficacia en el control de los síntomas vasomotores y en la mejoría del estado depresivo, convirtiéndola, sin duda, en una opción terapéutica de referencia para el tratamiento de mujeres en este periodo. Recientemente, también ha sido demostrado con el escitalopram tanto la eficacia en la disminución como en la intensidad de los sofocos.

¿Qué significa todo esto? Pues que por fin tenemos tratamientos no hormonales que han demostrado de forma científica su eficacia para disminuir los sofocos.

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Encuentro de mujeres en la menopausia

Jueves, 16 de Diciembre de 2010

FotoCirculoMulier

El Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer organiza este evento dirigido a mujeres entre 45 y 60 años, con el objetivo de divulgar información sobre la Menopausia y sus síntomas, entre ellos los tan molestos sofocos. La programación consistirá en una CHARLA-COLOQUIO de la Dra. Mariella Lilue Bajares, Ginecóloga del Instituto Palacios, sobre el tema señalado, y posteriormente habrá una “Tarde de té”, donde tendremos la oportunidad de hablar de un modo distendido, no sólo con la ponente, si no también con médicos y enfermeras de nuestro Centro.
Estamos seguros de que todos disfrutaremos de una jornada agradable y enriquecedora, dentro de un marco incomparable como es el “Círculo Mulier”, un sitio especialmente encantador y dedicado a la mujer.

Fecha: 20 de enero de 2011; Horario: 16.00 h
Local: Circulo Mulier C/ Antonio Maura 10, 2do Piso, 28014 Madrid

IMPORTANTE: No te olvides de confirmar tu asistencia y, si es el caso, la de tu acompañante. Llama a nuestro teléfono 91 578 05 17 y confirma tu cita antes del día 14/01. Gracias.

ES IMPRESCINDIBLE CONFIRMACIÓN PREVIA POR CUPO LIMITADO

¡Te esperamos!

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Nuevos avances en menopausia

Viernes, 3 de Septiembre de 2010

Dr. Santiago Palacios. Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Revista MG. Madrid. España.

Cada día, las ciencias médicas experimentan una importante evolución. En el campo concreto de la menopausia, el objetivo principal de estos avances es mejorar la salud de la mujer climatérica en el mundo y valorar las nuevas estrategias terapéuticas destinadas a optimizar la calidad de vida femenina en los próximos años. La mujer debe participar de forma activa en su salud y, entre otras acciones, resulta de gran importancia conseguir información sobre los nuevos tratamientos disponibles. Para ello, a continuación os exponemos los más importantes:

Dosis bajas y ultrabajas

Con la terapia hormonal tratamos los síntomas del inicio del climaterio y mejoramos en gran medida la calidad de vida de la mujer. Esta terapia se conoce desde principios de los años 40 y desde entonces se han mejorado notablemente los tratamientos, basándose principalmente en minimizar sus efectos no deseados, pero manteniendo la eficacia. Así, se han disminuido las cantidades de estrógenos y se ha desarrollado una nueva generación de medicamentos con dosis bajas y ultrabajas. Las dosis bajas consisten en la mitad de la dosis convencional, mientras que las dosis ultrabajas corresponden a la cuarta parte. También se han ampliado las vías de administración (cremas o geles, parches y en forma de spray nasal)  y se utilizan nuevos progestágenos que no modifican el perfil cardiovascular.

La efectividad de esta nueva generación de terapia hormonal puede medirse evaluando la capacidad de la dosis para aliviar los sofocos y la atrofia urogenital, así como para preservar la densidad mineral de los huesos.

Hoy en día también se ha dado un gran paso hacia delante en cuanto a la individualización. El tratamiento hormonal debe diseñarse específicamente para cada paciente, de acuerdo a los síntomas (sofocos, alteraciones del sueño, cambios en el ánimo, etc.), la necesidad de prevención, el nivel de insuficiencia hormonal (se mide a través de estudios bioquímicos), la etapa por la que esté atravesando la mujer (perimenopausia, postmenopausia, etc) y los antecedentes personales y familiares, así como teniendo en cuenta sus preferencias y expectativas. El médico debe mantener bien informada a la paciente y realizará una estimación objetiva de beneficios y riesgos en cada caso

Nuevos SERMs

La discusión permanente sobre el riesgo de cáncer mamario en mujeres que recibían terapia hormonal durante la menopausia, propició que se desarrollaran nuevos compuestos, denominados SERMS. Los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERMs, de las siglas en inglés) son una clase de compuestos que tienen como objetivo mantener los efectos beneficiosos de la terapia hormonal sobre el tejido óseo y cardiovascular, pero no sus efectos estimulantes sobre mama y útero.

¿Cómo se consigue que estos compuestos afecten a ciertos tejidos y no a otros? Para entender mejor este funcionamiento selectivo, partiremos de la base de que en el organismo los tejidos pueden responder a la acción de los estrógenos. Los SERMs actúan como agonistas (permiten la acción de los estrógenos) en el hueso y sobre el metabolismo del colesterol (descenso en el colesterol total y el LDL o “colesterol malo”), pero tienen un efecto antiagonista (bloquean la acción de los estrógenos) en los tejidos uterino y mamario. De esta forma inhiben la pérdida de hueso asociada al déficit de estrógenos, al mismo tiempo que previenen el desarrollo de colesterolemias, sin aumentar el riesgo de cáncer de útero o de mama.

El primer SERM, denominado tamoxifeno, se ha utilizado desde hace unos 30 años para disminuir el peligro de cáncer de mama invasivo en mujeres de alto riesgo, además de como terapia de mantenimiento para las mujeres que fueron tratadas con cirugía, radiación o quimioterapia por un cáncer de mama en estadio temprano, disminuyendo el riesgo de recurrencia. De manera fortuita se descubrió que las pacientes que recibían tamoxifeno no presentaban osteoporosis. Surgió así el raloxifeno, un compuesto todavía más eficaz  para prevenir la pérdida de hueso (previene efectivamente las fracturas vertebrales y no vertebrales, tanto primarias como recurrentes) y que, además, reduce el riesgo de desarrollar tumores endometriales. Debido a su efecto protector sobre la mama se puede prescribir a largo plazo, si bien hay que considerar que su actividad antiestrogénica no corrige la atrofia de la mucosa vaginal.

Actualmente se están estudiando nuevos SERMs, como el basedoxifeno, el arzoxifeno y el lasofoxifeno

Tratamientos para la sequedad vaginal

La sequedad vaginal se produce como consecuencia de una disminución en la cantidad de fluidos producidos en la vagina. Esta sequedad puede provocar malestar (picores, irritación y sensación de quemazón en la zona genital), además de dispaurenia o dolor en las relaciones sexuales. La falta de lubricación puede estar motivada por causas orgánicas o por causas psíquicas.

Desde el punto de vista orgánico, hay que tener en cuenta que los fluidos vaginales varían siguiendo la fluctuación de las hormonas y la sequedad vaginal se produce en los momentos en los que los niveles de estrógeno están más bajos: durante la menstruación o el embarazo, después del parto y en el período de lactancia. Sin embargo, cuando los niveles hormonales vuelven a la normalidad, el problema desaparece. Pero es en la menopausia, al cesar la función ovárica y disminuir de forma marcada los niveles de estrógenos, cuando un porcentaje alto de mujeres manifiestan una pérdida de la humedad vaginal.

Actualmente existen en el mercado, además de los lubricantes locales, nuevos productos que ayudan a mejorar los niveles de hidratación de la vagina:

  • Geles o lubricantes vaginales: los nuevos productos existentes en el mercado tienen principios activos que desarrollan una acción hidratante y lubricante muy similares a la mucosa vaginal, teniendo además un efecto más duradero.
  • Gel de isoflavonas: tienen una acción dual: por un lado contiene isoflavonas agliconas, las únicas que se absorben por la mucosa vaginal, y por otro ácido hialurónico, sustancia con excelentes propiedades hidratantes y humectantes.
  • Comprimidos vaginales de estrógenos: se colocan directamente en la vagina y alivian los síntomas de la vaginitis atrófica, reduciendo los efectos adversos. Hay que tener en cuenta que los productos que se aplican vaginalmente actúan mejor si se utilizan antes de acostarse.
  • Terapia hormonal: como ya hemos comentado anteriormente en esta revista, la terapia hormonal de forma oral, en parches, cremas y supositorios vaginales resultan también eficaces para el tratamiento de la sequedad vaginal.

Como veis, existen múltiples opciones para tratar los síntomas de la menopausia. ¡Consulta con tu especialista!